INSPECCIÓN

Una manguera fuera de servicio o estropeada puede ser peligrosa, por consiguiente deben ser inspeccionadas visualmente antes de cualquier operación y deben pasar un examen severo al menos cada seis meses.

La inspección debe atender a:

  • Rozaduras
  • Desplazamientos de los alambres interiores o exteriores fuera de su lugar
  • Corrosión o abrasión del alambre externo
  • Desplazamientos de los racores de terminación o aflojamiento
  • Otros signos anormales incluyendo desperfectos en los racores
  • Ataque químico, deterioro o daños físicos al recubrimiento exterior y carcasa.
Aquellas mangueras con defectos significativos relacionados con los tipos anteriormente descritos deberán ser puestas fuera de servicio.

La abrasión moderada de la cubierta exterior podrá aceptarse siempre y cuando las capas inferiores a las de refuerzo están en perfectas condiciones.

LIMPIEZA

Las mangueras deben limpiarse después de su uso, antes de su inspección y antes de almacenarse durante un largo tiempo.

El sistema de limpieza dependerá del tipo de manguera y su ubicación.

Un lavado de arrastre normalmente es suficiente con fluidos como agua limpia, agua caliente, detergentes o disolventes comunes a temperatura ambiente.

Si se usa agua de mar, deberán aclararse bien para reducir el riesgo de corrosión sobre hierro, racores o alambres interiores de acero galvanizado.

Es extremadamente necesario eliminar antes de la limpieza cualquier residuo de ácidos en el interior para evitar reacciones exotérmicas durante la limpieza.

También es importante eliminar cualquier residuo interior para evitar posibles reacciones químicas cuando la manguera vuelva a entrar en servicio.

Puede usarse una corriente de vaciado con los extremos de manguera abiertos y sin superar nunca la temperatura de trabajo, para no estropear la estructura ni su composición.

Puede usarse aire comprimido; también con los extremos de manguera abiertos.

Durante la limpieza, la manguera debe estar eléctricamente conectada a tierra para evitar su carga electroestática, especialmente si está próxima a áreas con productos inflamables.

PRUEBA

Al menos una vez al año las mangueras deben pasar una prueba hidráulica de la siguiente forma:

  • Vaciado y lavado a fondo de la manguera y prueba de extremo a extremo de la continuidad eléctrica de la manguera.
  • Inspección visual: las mangueras que presenten algún defecto visual ya no deberían ser probadas.
  • Colocar la manguera sobre soportes rodados que permitan examinar el movimiento de la manguera bajo presión
  • Cerrar los extremos y llenar la manguera completamente de agua. Asegurar el purgado del aire estancado.
  • Presurizar la conexión a 1.5 veces la presión de trabajo permitida, y mantenerla durante 10 minutos mientras se examinan posibles fugas.
Aprovechar para comprobar que el valor de continuidad eléctrica es igual al testado inicialmente.

Señalar que las mangueras termoplásticas bajo presión experimentan una elongación a las mangueras de caucho. Esta es una característica propia de las mangueras termoplásticas, y a diferencia de las de caucho, esto no puede usarse como signo de fallo o usarse para establecer el estado de los refuerzos.

PRUEBA CONDUCTIVIDAD ELÉCTRICA

Para prevenir la acumulación de electricidad estática durante el uso, todas las partes metálicas deben quedar enlazadas durante el proceso de fabricación.

Cada 6 meses, como mínimo, las mangueras deben ser así examinadas:

  • Colocar las mangueras estiradas sobre el suelo.
  • Restar la conductividad eléctrica de extremo a extremo mediante un tester.
Aquellas mangueras que no sean eléctricamente conductoras deberán quedar fuera de servicio.

REPARACIONES

Según cuales sean las condiciones generales de la manguera está podrá repararse. Las reparaciones en mangueras de poliproplileno sólo pueden realizarse por personal especializado.

Fuente: www.tecnoform.com.ar